Al teatro encaminé mis pasos torpes
y mi hedor dejó una estela
porque quise ver cómo Edipo
suciamente penetró a Yocasta;
quise ver, y por eso fui al teatro,
cómo aulló Layo cuando vio la profecia cumplida,
pero todos tenían máscara y no les vi la cara;
los hombres son más sucios de lo que creen,
por eso yo no me baño.
sábado, 20 de marzo de 2010
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