A mi gran maestro Crates, aunque sé que esto le tiene sin cuidado.

Maestro, me disculpo por fornicar con Hiparquia, me sentí como un perro y lo hicimos como perros, aún así, no pudimos copular pegados.
Me disculpo contigo y con Hiparquia, a tí por joderte y a ella por no besarle el culo.
Tu fiel discípulo,
Aristeo

jueves, 25 de marzo de 2010

A las flatulencias de Metrocles

Suenan cual martillo de Hefestos
chillan cual Ganímedes violado
braman cual Europa montada
truenan cual de Zeus el rayo
suenan, chillan, braman, truenan,
y del culo te salen tantos
como Aqueos del equino troyano.

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