¡Qué los dioses te sean propicios!
Homero
de nombre profundo
de noche profunda
de voz profunda
de profundidad profunda
como tu canto...
Viejo ciego
rapsoda eterno
y limosnero
como yo
que no tengo otra cosa que hacer
sino estar tirado con la cara al sol.
sábado, 20 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario