Me dijo la esclava de Píndaro que de la boca me sale el tufo
¡Ah puta blasfema, si ya quisiera sentir mi verga entre sus piernas!
Díjome, además, que Píndaro le canta con cítara de oro...
¡Ah puto Píndaro, si ya quisiera tener el tamaño de mi verga!
¡Oh, Eros barrigón, Métele una flecha a esa esclava entre sus tetas;
una hecatombe de puercos he de darte...
Envenena... hijo de Citerea... envenena.
viernes, 19 de marzo de 2010
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