A mi gran maestro Crates, aunque sé que esto le tiene sin cuidado.

Maestro, me disculpo por fornicar con Hiparquia, me sentí como un perro y lo hicimos como perros, aún así, no pudimos copular pegados.
Me disculpo contigo y con Hiparquia, a tí por joderte y a ella por no besarle el culo.
Tu fiel discípulo,
Aristeo

viernes, 2 de julio de 2010

Hay que repudiar al hombre y amar al perro

El perro lame al amo; el hombre, también.
El perro roba un hueso aún sin hambre; el hombre, también.
El perro suelta flatos; el hombre, también.
El perro se asusta y ladra; el hombre, también.
Al perro se le caé la baba; al hombre, también.
Hombre y perro son iguales, salvo que el perro es más bello.

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